Compartir en

Para muchos, la cuarentena será el catalizador del cambio. Ese click en nuestra cabeza que determinará y nos conducirá hacia lo que quiero ser, lo que quiero hacer. Y digo para muchos.

Porque esto excluye a todas aquellas personas ancladas en el convencionalismo, en los prejuicios, que nada hacen para que algo pase. Por más que queramos impulsarlas.

Veo tanta gente a mi alrededor viviendo vidas que no quieren. Haciendo cosas que no les gustan y no haciendo cosas que desean. Porqué?? Quizás esas educaciones tan opresoras, tan castradoras… La responsabilidad de decidir es sólo nuestra, no nos liemos. 

Es importante entender que NO SOMOS DE NADIE. Recordar que somos el resultado de los aciertos pero también de los errores de nuestros padres. No pasa nada. En nuestra mano está agarrar esa liana hacia el desapego y la felicidad. Nuestra es vida es nuestra y de nadie más. Elijamos cómo queremos pasarla, si en el hastío más absoluto o en la felicidad rebosante.

Aprovechemos para hacer inventario de nuestras vidas. Si pudiera volver atrás, elegiría mi presente? Ya tienes tu respuesta, la clave. A partir de ahí, comencemos a tirar del hilo…

Yo ya fui náufraga de mi propia vida, me desgasté siendo lo que otros quisieran que fuera, o haciendo lo que otros esperaban recibir de mí. Aguardando beneplácitos absurdos.

Existen personas en este mundo con una facilidad aterradora para discernir lo que es «mejor» para ti. Gracias pero no.

 

Courteney Cox No GIF by Friends

 

Y di un giro de 180º

Empecé a dejar de lado dogmas, prejuicios… Comenzaría a hacer lo que me dijera mi pordentro y todo lo que me acercase mínimamente a un estado de plenitud y bienestar.

Descubrir el mundo viajando, ya fuera encomendándome a San Lejano u olvidándome hasta de mi nombre en ese hotel pasónico relajante de un pueblito perdido de la mano de Dios. Y todo lo que ello arrastra consigo. Conocer gente del mundo, relacionarme, nutrirme de experiencias, viajar a otros mundos para dejar los micro. Estos no hacen bien. Nunca.

Y lo contaría en un Blog, para transmitir las emociones que producen los lugares, para descubrir sitios nuevos, para empujar a muchos a que lo hagan. Quizás a alguien que le molan mucho las croquetas, le interese que en ese bar de Alicante puede comerse las mejores del mundo y que mi ciudad es mucho más que playa. O saber porqué un crucero me cambió la vida. Igual ellos también quieren cambiar la suya.

Y organizar, que para ello elegí la carrera de Protocolo. Organizaría viajes para mujeres que queréis viajar pero nadie os acompaña, porque yo también me he sentido así alguna vez. Experiencias para almas inquietas, para las que las ganas se les salen por los ojos. Ahora es un momento jodido, sí. Pero este miedo, esta incertidumbre pasarán.

Me gusta escribir. Contar historias, pero a mi manera. Como soy, sin filtro. Sin trampa ni cartón. Y a quien no le guste, plim!! Porque todos tenemos una marca personal, una impronta esperando ser escuchada. O leída, en este caso.

Todos tenemos nuestro público 😉

Dejé de naufragar vitalmente, para embarcarme en lo que sería un viaje a la felicidad, pero yo aún no lo sabía.

Decidí decidir y eso fue la chispa para encenderlo todo.

Un crucero cambió mi vida.

Hoy quiero hacer de trampolín para cambiar la tuya. Esta es mi historia. Me acompañas?

 

 

Hoy ha vuelto a salir el sol en Alicante, he estado disfrutándolo un buen rato en la terraza, bueno, la mini terraza. Pero ahora mismo me sobra, soy afortunada y doy las gracias por ello.

Silencio absoluto. Ojos cerrados. Me voy a Valencia.

Acabo de llegar. Es 8 de Agosto de 2019 hace calor del demonio. Nuestra maravillosa Costa Blanca es un infierno en verano. Estoy nerviosa pero de felicidad. Porque sé lo que me espera. Los cruceros nunca fallan, al menos, de la decena que llevo en la chepa.

El taxista me deja en la terminal, es muy amable, me ayuda con mi maletón de no sé los kilos. Porque una debe embarcase preparadísima, otro punto positivo es este. Equipajes libres de límites.

A lo lejos veo a mi primi, la de Zaragoza. La veo poquito, el trabajo, la mala conexión desde Alicante que te hace emplear mucho tiempo en el desplazamiento… Esto también debe cambiar ahora.

Me siento enérgica, sé que me embarco en un sueño del que no querré despertar. Me llevaré conmigo para siempre personas increíbles, me nutriré de experiencias nuevas. Y habrá tantas maravillas que se archivarán en el patrimonio de mis retinas…

Después de entregar nuestra documentación y dejar nuestros maletones a la tripulación siempre tan amable, toca pasar por el atrezzo del equipo de fotografía del barco. Un timón, un gorro de capitana, risas, una mosca por en medio que saca mi lado más ridículo… Son las primeras fotos de muchas.

Salgo fuera, huele a mar. Ahí está este gigante. Mi pasaporte a mi sueño…

 

Estoy organizando UN CRUCERO CON UN GRUPO DE MUJERES QUE VIAJAN SOLAS para final de año. Mándame un Whatsapp o rellena el formulario y te cuento de qué va todo esto.

 

 

MIS REDES:

INSTAGRAM FACEBOOK EMAIL

 

INSTAGRAM: @decampoyplaya.com_viajes

FACEBOOK: decampoyplaya.com

 

GRACIAS por seguirme 🙂

Compartir en
0
Abrir chat